La belleza está en una simple sonrisa, dejada al azar en una luminosa boca, los ojos brillan con intensidad ante la poderosa delicadeza de la sonrisa sincera.
Nada puede enturbiar lo que se expresa en un rostro amable y feliz, esa es la verdadera magia.
La Morrigu, Morrigan, Morgana o Damona Esta es la patrona de las sacerdotisas y brujas, ella es la señora de la venganza, la noche, la magia y las profecías, pero también es una diosa protectora de ríos, lagos y toda agua dulce. Es una gran Diosa Madre y se la considera también una diosa lunar y la Reina de las Hadas. En su aspecto oscuro era una diosa de la guerra y de la muerte, era representada como un grajo o cuervo y también reinaba sobre los fantasmas y demonios. Pero, como Diosa Madre, Morrigan es poseedora del cuerno de la abundancia, la cornucopia, a demás de tener un gran poder femenino sobre la fecundidad y maternidad. Es de por sí, un nombre que infunda valor y fuerza de voluntad y es una poderosa entidad divina. Sus invocaciones entrañan trabajos de defensa, energía, alejar enemigos, limpiar el camino para establecer la vida, así como consuelo de las penas, desarrollo en la fuerza de fe y contacto con la Diosa. Para bendecir las aguas es la mejor divinidad ya que ella las protege y sus santuarios naturales deberían estar en las cascadas y arroyos.
La necesidad de escapar del mundo real me lleva a imaginar aventuras lejanas, mundos irreales y maravillosos, héroes y villanos con encanto, sensualidad y grandeza. Las tierras de la vieja diosa celta Scota, son mis favoritas, escenarios de guerras, clanes de guerreros, dioses, brujos, seres encantados, allí me marcharé y quizás algún día volveré.
No hay soldados que custodien las puertas del castillo, abandonaron sus puestos hace tiempo en el olvido. Ya nada importa dentro o fuera de los viejos muros, el camino empedrado será invadido por la verde foresta y del paso de los hombres sólo quedará un susurro.